Los Santos de Nueva Orleans es una franquicia que lleva 43 años en la NFL, 43 años podría sonar poco si lo comparamos con equipos más antiguos como Green Bay o los Osos de Chicago. Para los Santos, sus fans y para la ciudad han sido 43 largos años llenos de fracasos y frustraciones; quien puede olvidar cuando los aficionados iban con bolsas de papel tapándose la cabeza para demostrar su vergüenza por el equipo.
Finalmente el pasado 7 de febrero del 2010 los Santos de Nueva Orleans se coronaron campeones de la temporada 2009 de la NFL y no dude por un sólo segundo que este equipo se lo merecía, hace 5 años la ciudad fue devastada por el huracán Katrina y la casa de los Santos, el Superdome, se convirtió en la casa de muchos evacuados de la ciudad y días después en la pesadilla de muchos; Nueva Orleans quedó tan devastado por esta catástrofe natural que muchos se empezaron a preguntar si alguna vez iba a volver a ser la ciudad famosa que era antes y que si aún esta ciudad merecía un equipo de futbol americano. Un año y medio después, el Superdome regresó a la actividad, Drew Brees -el mariscal- describe el primer juego en él como algo mágico y una experiencia inolvidable; él ha sido parte de esta resurección de los Santos y vaya que fue el mejor apoyo, muchos lo atribuyen al llamado “wrong left turn” que tomó el coach Sean Peyton cuando le mostraba a Drew y a su esposa la ciudad y por accidente los metió en el “9th Ward”, una de las zonas más destruidas por el huracán; esto tocó tanto el corazón de la familia Brees que Drew ha hecho mucho por la comunidad en general, reconstruyendo una escuela e incluso haciendo una fundación en beneficio de los niños de la ciudad. En la conferencia de prensa después del Super Bowl, Drew habló sobre cómo todos los jugadores se unieron para reconstruir la ciudad y darle nombre al equipo. Drew Brees fue el jugador del partido con un récord de 288 yardas y 32 pases completados.
Al principio del juego para Nueva Orleans no fue fácil, se podía notar que los Potros de Indianápolis se llevarían el juego fácilmente y sin que los Santos pusieran alguna resistencia. Pero ya hacia finales del segundo cuarto, los Santos reaccionaron, que yo lo veo más como que les cayó el veinte que era solamente un juego más de americano, obviamente con más importancia, pero al final de todo un juego más y es que para este equipo el simple hecho de llegar al Super Bowl ya era un gran logro.
Llegó el medio tiempo que fue animado por “The Who”, no se si haya lectores que sean sus fans, pero discúlpenme, hace 40 años tal vez esta banda era un hit, pero yo preferí cambiarle de canal y esperar a que empezara el tercer cuarto; si ví una parte del concierto, pero simplemente no me gustó, no tenían ni la euforia que otros grupos han tenido durante el medio tiempo.
Llegó el tercer cuarto, el cuál pasó rápido pero fue muy importante para el equipo campeón, lograron por fin anotar 7 puntos, después de nada más hacer puros goles de campo durante los primero dos cuartos del partido.
Llegó el cuarto final del partido y Colts seguía con la ventaja sobre los Santos pero éstos lograron reducir esta ventaja a 1 punto; Santos tenía el balón de nuevo, era ahora o nunca y lograron anotar, Sean Peyton decidió ir por dos puntos en vez de sólo el gol de campo, lo que parecía al principio como que la conversión había sido un fracaso después de un reto de la banca de Santos y que los árbitros, dieron marcha a la decisión de que la conversión había sido fallida y le otorgaron los 2 puntos a Nueva Orleans; esto puso el marcador 24 - 17, Peyton tomó el campo con 4 minutos restantes, la estrategia la vi toda mal, ¿pases cortos, en serio? en un Super Bowl y con 4 minutos restantes ¿decides hacer pases cortos? Peyton no se lució y mucho menos con el gran error de ser interceptado y ahora si hacer que los Potros perdieran toda esperanza de ganar el juego con un marcador; después de esa intercepción se le podía ver la frustración en todo su esplendor, por un momento pensé que el lloraría de tan rojo que estaba.
El marcador estaba 31 - 17, Bourbon Street empezaba a celebrar e Indianápolis empezaba a lamentar lo que ya era inevitable. Peyton volvía a salir al campo, otra vez con pases cortos, lo que no funcionó; llegó a 4ta oportunidad, él sabía que era en ese momento completar o ya olvidar aunque sea quedar 31 - 24, fue un pase a Reggie Wayne uno de sus receptores favoritos… incompleto; en ese momento Sean Peyton y todo su equipo comenzaron el festejo, Bourbon Street igual; es más, no dudo ni por un segundo que Nueva Orleans tendrá una fiesta Super Bowl - Mardi Gras, que se celebra en 8 días. Según reportes desde la ciudad, el domingo en la noche y el lunes en la mañana, hubo negocios cerrados e incluso escuelas que suspendieron clases para celebrar.
Quiero cerrar este artículo con una aportación personal sobre esta maravillosa ciudad; en el pasado mes de diciembre pasé mis vacaciones de navidad aquí, al principio tienes la percepción de que la ciudad es solamente de fiesta, pero no; es una ciudad para todos y que tiene de todo, es una ciudad que se ve unida y aquí llego a los fans de los Santos, yo los considero los mejores fans de Estados Unidos, es increíble ir caminando en las calles del famoso Barrio Francés y ver banderas de Santos colgadas en los balcones de las casas estilo colonial y la frase “Who Dat?” en todas partes. Nueva Orleans es una ciudad orgullosa de su equipo y ahorita aún lo estarían aunque no hubieran ganado el Super Bowl. Los Santos se podrían llamar “los santos” que ayudaron a levantar una ciudad golpeada y olvidada por el pasado gobierno estadounidense y ahora, por primera vez en 5 años, decir: “estamos aquí, salimos adelante y vamos por más”.
Por: Luis Garnica
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