You are missing some Flash content that should appear here! Perhaps your browser cannot display it, or maybe it did not initialise correctly.

Navegación

Mensaje Editorial BCM Edición 30

Amigos, en esta ocasión cedo el mensaje editorial y comparto con ustedes este relato de Eduardo, un joven que probablemente muchos de ustedes conocen; desconozco el porqué llegó a mis manos, el cómo y cuándo invité a colaborar a él o a alguno de sus familiares; sin embargo, después de leer su carta sé el PORQUÉ!!! Y estoy seguro de que muchos después de leerlo, coincidirán con mi conclusión. De verdad los invito a reflexionar, a entender y aprender de este testimonio de vida, de lucha, de entrega y valor.

Relato de Eduardo Padilla:

Me vine de regreso a Houston al MD Anderson a que me realizaran más exámenes, para ver cómo le ha ido a mi cuerpo después de seis quimioterapias (cuatro en Houston y las últimas dos en Monterrey). Me hicieron PET Scans, MRIs, Rayos-X, me sentía como si estuviéramos comenzando todo otra vez, como si regresara al pasado cuando recién llegué en mayo aterrorizado para ver qué tenía en mi cuerpo. Esa vez la duda era – ¿qué había? ahora la duda era ¿qué queda? Se parecía la situación pero no era igual, ese incógnito tan inquietante con el que empecé quedó en el pasado, ya sé contra lo que estoy luchando y estoy seguro de que lo voy a vencer, eso no lo podía decir en mayo (¿cómo saber si vas a ganar una guerra si no sabes contra quién—o qué—estás peleando?) Ahora la duda era ¿cómo vamos? ¿qué sigue? ¿me darán más quimio o podemos proceder a la radiación? El diagnóstico original me habían dicho que serían de seis a ocho quimoterapias y seis semanas de radiación así que no era descabellado pensar que tal vez necesitara dos quimios más.

Pero a Dios gracias el resultado no fue así. Está tan debilitado el cáncer, que las seis quimos fueron suficiente y no sólo eso, sino que en vez de seis semanas de radiación van a ser cuatro ya que mi hueso empezó a sanar. Los doctores están azorados de lo bien que me ha ido. El resultado ha sido tan positivo que creo que no fueron sólo las quimoterapias, creo que han sido muchos factores los que han influido, incluyendo mi propósito de cumplir casi al pie de la letra mi dieta vegan, mi lucha permanente para estar de buen humor con actitud positiva, la oración de tanta gente tan linda que ha pedido por mí y el hecho de que me siento más cerca de Dios que lo que me he sentido en muchos años—sino es que en toda mi vida.

Después de tantas buenas noticias fui a misa a la iglesia que frecuento a dar gracias. El sentimiento de volver a entrar a la iglesia donde pasé tantas angustias, donde muchas veces recé muy preocupado y desconsolado fue impresionante. Se me llenaron los ojos de lágrimas al sentir esa cantidad de recuerdos que me bombardeaban como para que no me olvide de que alguna vez me sentí así. Me volví a transportar a esos momentos de miedo, de tristeza, de confusión, de incertidumbre, de tantas emociones encontradas, tanto sufrimiento que desahogué en ese lugar. Y allí en el mismo lugar donde le rogué a Dios que me diera la fortaleza para encarar todo el proceso que me tocaba, me volví a hincar pero para darle gracias. Agradecerle que todas mis súplicas fueron escuchadas, agradecerle que dentro de lo que cabe me fue tan bien, agradecerle de todas las bendiciones que he recibido en este proceso, y agradecerle que salí con vida y con más ganas de vivir que nunca.

Como Eduardo, te invito a hacer un alto en tu vida, reflexionemos, analicemos lo que estamos viviendo, cómo nos enfrentamos a nuestros problemas diarios y sobre todo cómo podemos resolver lo que realmente es importante para seguir adelante, te invito a que este fin de año, plantes una nueva estrategia en tu camino, sin importar qué factores estén en tu contra ya que muy probablemente no serán más difíciles que los que él afrontó; es cierto que la economía del mundo está de cabeza, que vivimos con miedo por nuestra seguridad o la de nuestros hijos, sin embargo, estoy convencido de que juntos podemos resolver prácticamente todo lo que se nos presenta, si ponemos nuestra alma, cuerpo y mente para lograrlo, gracias Dios por estos 5 años, gracias a ti por permitirnos entrar en tu vida, gracias por darnos la oportunidad de aprender y continuar mejorando, MUCHAS FELICIDADES… 2009 ahí vamos!!!

Atentamente,
Paul Brunet