En el lenguaje de los negocios, quizá la definición más básica que describe quién es un emprendedor es: Aquella persona capaz de identificar una oportunidad innovadora que satisfaga la necesidad de un consumidor bajo una organización efectiva de recursos.
Pero, ¿qué distingue realmente a los emprendedores exitosos de aquellos que no sobreviven a un mercado dinámico y cambiante? De acuerdo con un estudio realizado por Ernst & Young a los más de 3,000 finalistas y ganadores por país del premio Entrepreneur Of The Year 2009, la respuesta a esta interrogante fue clara. “No hay otra opción más eficiente que buscar y aprovechar las oportunidades que se presentan ante un clima de negocios adverso”.
Y es precisamente esta habilidad de detección de nuevos horizontes o de reorientar destinos, la que marca la diferencia entre ser visionario o no. Por tal motivo, los empresarios se convierten en los ingenieros de la economía de un país.
A pesar de las dificultades inherentes al éxito de los negocios, su arduo trabajo y compromiso no sólo es admirable, sino que puede ser excepcional. Son hombres y mujeres que tienen la experiencia, la energía y el entusiasmo para cambiar la economía de manera positiva, son el pilar de ésta y quienes nos mostrarán el camino a seguir en tiempos de desafíos económicos.
México cuenta con emprendedores consagrados, que sin duda han sido punto de referencia para esos nuevos emprendedores excepcionales quienes se distinguen por fomentar la transformación del país mediante su manera de hacer negocios.
De esta forma, es necesario lograr un claro entendimiento de cuáles son los principales pilares de un emprendedor, y éstos son: visión, liderazgo, ejecución y responsabilidad social.
- Visión: Haber sido capaz de crear un concepto de negocio e implementarlo de manera efectiva.
- Liderazgo: Que su carisma, enfoque y carácter le hayan permitido avanzar e inspirar a su equipo para adoptar la misma actitud triunfadora, sin detenerse ante los obstáculos.
- Ejecución: Haber cristalizado el éxito del negocio, al trascender el desarrollo de sus ideas y llevarlas a la práctica, y haber promovido la innovación continua.
- Responsabilidad social:Haber reconocido que el compromiso y la responsabilidad tienen dos destinatarios: los negocios y la comunidad. Ésta última se beneficia de dicho compromiso por parte del emprendedor.
Estas cuatro características son parte del perfil de quienes se arriesgan a conquistar un sueño y lo materializan en un negocio exitoso, dinámico y rentable, que contribuye a potencializar el crecimiento económico de nuestro país.
En la actualidad, el futuro de las organizaciones parece prometedor, especialmente para aquellas que ya se plantean trabajar de forma más inteligente y eficiente.
En México, como en el mundo, los empresarios están enfocando sus esfuerzos e iniciativas en buscar nuevas alternativas de negocios y planear nuevos proyectos para enfrentarse a un mercado cada vez más competitivo.
Las condiciones actuales de recesión económica exigen ideas creativas y originales. Los emprendedores deben ser valientes y afrontar los retos con visión e intención de ser logrados en un corto plazo.
Es en momentos como éste en los que los fuertes se consolidan y los débiles se quedan a mitad del camino. La diferencia entre permanecer o desaparecer radica en la manera en como estén planteadas las estrategias de crecimiento e innovación de los productos y/o servicios.
Los emprendedores que no puedan adaptarse a las nuevas circunstancias serán sustituidos. Es momento de actuar. De ampliar la base de clientes y de fortalecer la lealtad de los que ya lo son. Sin embargo, hay que estar conscientes que han aparecido mayores riesgos.
La visión empresarial debe basarse en una premisa: Estas son oportunidades en donde los emprendedores con iniciativa logra hacer fortunas y cuando surgen los nuevos líderes del mercado.
Por: Víctor Soulé
Socio Director Región Noreste
Ernst & Young México
victor.soule@mx.ey.com