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El banco central aumentará la compra de divisas

El banco central aumentará la compra de divisas

La semana pasada se terminó de ejercer el monto total de opciones de venta de divisas al banco central, por lo que éste se quedó sin la posibilidad de comprar más por esta vía.

Ante el acelerado proceso de apreciación cambiaria registrado últimamente, los inversionistas terminaron a mediados de la semana pasada de vender al banco central los 600 millones de dólares que se había comprometido a comprar durante el presente mes, mismos que ya pasaron a formar parte de las reservas internacionales. Como era de esperarse, esto dejó al banco en lo que resta del mes sin la posibilidad de poder adquirir más divisas por esta vía, por lo que no sería raro observar nuevos intentos por agenciarse de más reservas.

Antes que nada, habría que señalar que es de primera prioridad el que el banco logre acumular rápidamente más reservas internacionales, en vista de que es bastante probable que en algún momento en el futuro se registre una reversión del proceso de ingreso de recursos externos, mismos que podrían provocar más de un dolor de cabeza a las autoridades responsables de la política económica. No se debe perder de vista, en este sentido, que gran parte del ingreso de recursos externos durante los últimos meses es de carácter especulativo y, por tanto, de corto plazo. Este se ha dirigido fundamentalmente a los mercados financieros, en particular a los mercados de bonos y en menor medida al mercado accionario.

Al respecto, no se debe perder de vista lo sucedido en septiembre y octubre de 2008 que ante las crisis de los derivados que registraron algunas empresas mexicanas, los inversionistas atacaron especulativamente al peso, ante la percepción de una cierta debilidad de las reservas internacionales, percepción que no era errónea en vista de que al parecer la posición mexicana era una de las más bajas entre los países emergentes, error del que fue enteramente responsable el banco central.

Justamente, para evitar que ello suceda es probable que en los próximos días el banco central anuncie medidas adicionales para tratar de captar más divisas y así engrosar el stock de reservas internacionales. Para ello existen un sin-número de posibilidades, siendo la más relevante la referida a la posibilidad de ampliar la demanda de divisas.

Esto se puede realizar de muy diversas formas, aunque todo parece indicar que la mejor es ampliar el monto de la subasta de opciones de venta de divisas al banco central, aunque no deben descartarse algunos mecanismos ligados a la compra directa de dólares cuando se registren determinados parámetros de apreciación del tipo de cambio.

Esto no es novedoso en el caso de México, ya que entre 1996 y 2001 se aplicó el mismo mecanismo y, al parecer, con buenos resultados.

Si bien, vista de esta forma resulta clara la problemática mexicana y por tanto las medidas que deben adoptarse para evitar que suceda lo que pasó a finales de 2008, cuando el tipo de cambio se aproximó peligrosamente a los 16.00 pesos por dólar, no se pueden descartar algunas visiones que perciben el problema más por el lado del tipo de cambio per-se.

En tal sentido, se señala que la mejor forma de evitar que se repita este fenómeno es reduciendo la posibilidad de observar un mayor ingreso de recursos externos, a través de la disminución de la tasa de interés de referencia, que reducirá el atractivo de la inversión en México. En tal sentido, se supone, que ante una posible reversión de los flujos mundiales de capitales, México no resentiría mayormente los efectos de este fenómeno porque, en primer lugar, no habría registrado un ingreso importante de estos y, en segundo lugar, porque las variables económicas y financieras no habría registrado alteraciones suficientes.

Si bien este razonamiento es lógicamente consistente, peca del defecto de no considerar que en la realidad los capitales ya ingresaron a México y son responsables en gran medida de auge que vive la bolsa de valores y el mercado de bonos, de modo que la salida de capitales de todas formas se tendrá que presentar.

Por otro lado, nada evitaría que se repita la percepción de la debilidad del monto de reservas internacionales mexicanas, por lo que podría registrarse nuevamente un ataque especulativo contra el peso, tal como se vivió a finales de 2008.

Por último, se estaría enviando la señal de que México podría tropezar nuevamente con la misma piedra en vista de que no enmendó el problema que registró a finales de 2008, en el que uno de los ingredientes importantes fue precisamente esta percepción de debilidad de las reservas. En tal sentido, la mayor acumulación de reservas internacionales a la vez que eliminaría esta percepción por parte de algunos inversionistas, dotaría de armas suficientes al banco como para enfrentar cualquier demanda de divisas, a la vez que constituiría un buen negocio, porque el banco central estaría vendiendo caras las divisas que adquirió baratas.

Un elemento adicional que jugaría a favor de una mayor acumulación de reservas es que el tipo de cambio podría proseguir con una tendencia a la apreciación, sólo que a un ritmo menor, lo cual a la larga favorecerá una baja de la inflación.

En resumen, no se debe perder de vista que la apreciación el tipo de cambio obedece al ingreso de recursos de carácter especulativo y por tanto de corto plazo. Habrá que prepararse entonces para observar un abrupta salida en cualquier momento.

Por: Lic. Rodolfo Navarrete
Director de Análisis Estratégico
Casa de Bolsa Vector
rnavarre@vector.com.mx