Amigos, en esta ocasión cedo el mensaje editorial y comparto con ustedes este relato de Eduardo, un joven que probablemente muchos de ustedes conocen; desconozco el porqué llegó a mis manos, el cómo y cuándo invité a colaborar a él o a alguno de sus familiares; sin embargo, después de leer su carta sé el PORQUÉ!!! Y estoy seguro de que muchos después de leerlo, coincidirán con mi conclusión. De verdad los invito a reflexionar, a entender y aprender de este testimonio de vida, de lucha, de entrega y valor.