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África Desconocido

África Desconocido

Valiéndome un poco del entusiasmo generado por la Copa Mundial de Futbol celebrado este año en Sudáfrica, me gustaría hablar un poco más de África que de sus estadios o jugadores. Un continente tan diverso y vasto no se puede conocer en algunas palabras, pero haré mi mejor intento por al menos despertar esa curiosidad que provocó en mí otra lectura hace algunos años.

La primera pregunta que debemos hacernos, como todo hombre pragmático del siglo XXI es, ¿por qué debo de saber algo de África? La respuesta es simple, África es el continente que vio nacer a la humanidad, todos nuestros ancestros se remontan a lo que hoy es Tanzania, un país en el este del continente. Los primeros hombres iniciaron su migración hacia el medio oriente, el oeste y el sur de África. El norte de África fundó la civilización Egipcia, aunque comúnmente la gente perciba a Egipto como un país árabe. En el oeste, en el país actual de mismo nombre, se fundó el imperio de Mali, cuya capital, Timbuktú es trascendente en la historia de la humanidad por fundar una de las primeras universidades del mundo. La historia de África es rica en tradición y digna de admiración, pero más que nada, es la madre de todos nosotros.

Dejando atrás el ayer… hoy, el ciudadano común percibe a un solo África; pobre, desesperado y fracasado. Tendemos a olvidarnos de lo diverso y complejo que es un continente más grande que Sudamérica. El norte, poblado por el desierto más grande del mundo, el Sahara, es hogar para millones de musulmanes, por lo que no estaría muy descabellado decir que Mauritania, un país rodeado de desierto, se parece más a Arabia Saudita que a su vecino Senegal, con una costa inmensa, llena de tradiciones cristianas. En Swazilandia, país enclaustrado en medio de Sudáfrica, un tercio de la población vive con SIDA, mientras que en Sudáfrica este año se emprendió el programa contra esa enfermedad más ambiciosa en la historia. Inclusive en un mismo país existen dramáticas diferencias, en Nigeria coexisten las personas más pobres del mundo con algunas de las fortunas petroleras más grandes (Nigeria es el 5to país exportador de petróleo). Las diferencias entre países y regiones son incontables y sirven de evidencia para asegurar que África no es ni pobre ni desesperado ni fracasado como continente, es más complejo que eso, un mosaico de religiones, calidades de vida e ingresos. Por su diversidad, África es notablemente parecida a América.

No lo negaré, los retos que le esperan a este continente en un futuro son descomunales; según la ONU, África será el continente más fuertemente golpeado por el calentamiento global, el desierto del Sahara se come dos hectáreas de tierras fértiles al día en el norte, y la sobre-explotación de minerales en el Congo pone en peligro a miles de especies únicas. Todo esto sin contemplar las heridas infligidas por los humanos; guerra civil en Sudán, políticos corruptos en algunos países y desigualdad extrema en los que tienen crecimiento económico. A pesar de todo, yo soy un optimista, Ghana, hace 60 años, tenía la misma esperanza de vida que Suecia en 1850, su ritmo de progreso es mucho mayor. Nos asustamos porque vemos a dos mundos, el europeo del siglo XXI viviendo con el africano del siglo XVI, pero todo indica que este continente se dirige en buen camino.

Contrario a las creencias populares, África tiene mucha historia, es un continente diverso en costumbres y calidad de vida, y con un poco de suerte, viaja hacia un mejor futuro. En fin, decir que África es pobre y rezagado es el equivalente a afirmar que en México, todos viajamos en burros y nos gobierna Porfirio Díaz. Debería de ser una idea fuera de lugar en la década del Internet, de no ser así, pues te comentaré que el Mundial en Sudáfrica es una excelente excusa para empezar a conocer algo más que futbol.

Por: Eduardo Flores